domingo, 28 de abril de 2019

Temporada 2 Capitulo 17: La santa compaña


Era temprano, Félix estaba dormido sobre la cama, desnudo. De pronto sonó su teléfono móvil. Casi sin abrir los ojos, palpaba la mesilla hasta encontrar ese maldito teléfono.

- Inspector Lacueva – dijo Félix
- Escúcheme bien. Esta noche vendrá el cargamento más grande desde que mi marido está en la presidencia. Vendrá como siempre, por la carretera norte. Si es usted listo, no solo podrá sacar a la luz todo lo que está haciendo mi marido, sino que también encontrará a mi hijo. Y recuerde, yo en ningún momento he hablado con usted – dijo la esposa del Presidente al otro lado del teléfono.

Félix ese día decidió dedicarlo entero a preparar lo que iba a ocurrir por la noche. Colocó varias cámaras escondidas a lo largo de la carretera. También colocó sensores láser. Pero su baza fuerte era un pequeño dispositivo GPS que no sabía como pero tenía que colocar en una de las camionetas. Solo así podría descubrir donde iba ese cargamento.

Cayó la noche, allí estaba Félix, escondido en el bosque, a pie de la carretera. De pronto a lo lejos empezaron a llegar la procesión de camionetas. Cuando pasaban por delante de él, Félix, vestido de negro con capucha incluida para no ser visto, se acercó como pudo a una de las camionetas y colocó el dispositivo GPS. Ahora ya solo quedaba esperar y mirar a través del teléfono móvil a donde iba el cargamento gracias a la señal de dicho dispositivo colocado.

De pronto su expresión facial cambió, cierta felicidad invadió su rostro. Por fin sabía donde iban, no muy lejos de allí, y posiblemente Raimundo estuviese allí retenido. Gracias al dispositivo GPS que colocó en una de las camionetas pudo ver que la procesión de las mismas se desvió por un camino rural hasta llegar a una vieja y abandonada nave industrial. Ya solo era cuestión de tiempo, esperar al momento idóneo para acercarse hasta allí sin ser visto y por fin liberar a Raimundo. Sabía que estaba allí, solo un asunto tan turbio podía estar involucrado en el secuestro. Félix sabía que este iba a ser su ultimo caso, después se iría a esa isla donde Ana quiso vivir, y allí se retiraría, quizás montaría una granja, o quizás viviría de cualquier cosa en la que pasase desapercibido. Y Félix se iba a despedir a lo grande, no solo liberando a Raimundo, sino haciendo caer al Presidente. No podía terminar su carrera como policía de mejor manera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Temporada 2 Capitulo 18: Nunca me olvides

Félix estaba cansado, muy cansado, la noche había sido larga, pero fructífera. Por fin tenía la localización del almacén donde se guardaba...