Félix
estaba en el Palacio Presidencial. Había tomado la decisión de
entrevistar por separado y en privado a cada una de las personas que
había en palacio. La gran mayoría apenas aportaron ningún dato de
interés.
-
Pase por aquí – Dijo a la madre de Melodie mientras la invitaba a
entrar en uno de los despachos de palacio donde estaba entrevistando
a cada uno de los investigados – Siéntese en ese sillón si me
hace el favor. -
La
madre de Melodie se sentó en el sillón no muy conforme, entendía
porque se la iba a investigar a ella.
-
¿Que relación tiene usted con el Presidente? - preguntó Félix
-
¿Que relación quiere que tenga? Es el hermano de mi marido –
respondió ella
-
¿Donde estaba en el momento que desapareció Raimundo? -
-
Leyendo un libro hasta que nos avisaron que la comida estaba lista y
avisé a los niños para que entrasen a comer – respondió ella
-
¿Vio usted a Raimundo cuando llamó a los niños? -
-
Si, estaba sentado en la arena. Melodie se levantó enseguida,
Raimundo permaneció sentado, no le dí importancia porque a
Raimundo siempre le costaba mas -
-
¿Que libro estaba usted leyendo cuando despareció Raimundo? -
-
¿Es importante? -
-
Lo es, para mi lo es -
-
El
guardián entre el centeno
de J.D. Salinger -
-
En el momento de la desaparición de Raimundo ¿Vio usted algo
extraño o a alguien extraño próximo a los niños? -
-
No -
-
De acuerdo, por el momento hemos terminado -
La
madre de Melodie salió y Félix llamó al despacho a uno de los
consejeros del Presidente.
-
¿Como es trabajar junto al Presidente? -
-
Bueno, tiene carácter, pero un presidente sin carácter no es un
buen presidente, si no lo tienes te comen -
-
¿Como es la relación del Presidente con su esposa? -
-
Inexistente. El Presidente pasa más tiempo en camas de prostitutas y
en la cama de su cuñada que en su propia cama con su esposa -
-
¿Con su cuñada? -`preguntó extrañado Félix
-
Si, con su cuñada. Con esa bruja. Desde que ella llegó aquí todo
esto está temblando y corre el riesgo de derrumbarse -
-
¿La esposa del Presidente sabe de esa relación? -
-
Claro, su esposa conoce todas y cada una de las infidelidades de su
esposo -
-
¿Y no dice nada? -
-
¿Y que puede decir? Es el Presidente. Compensa más mirar a otro
lado y seguir junto a la persona más poderosa del país -
De
pronto el teléfono móvil de Félix sonó, era Lourdes.
-
¿Si? - respondió Félix
-
Ana empieza a responder al tratamiento. Hay esperanzas – dijo
Lourdes desde el otro lado del teléfono.
-
¡Bien! - dijo Félix
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