domingo, 24 de febrero de 2019

Temporada 2 Capitulo 8: Todos los hombres del Presidente


- Es pronto aún. Esto es un camino muy lento en el que cualquier paso en falso significa perder todo – Dijo el doctor
- Pero está respondiendo al tratamiento – dijo Lourdes
- Si, Eso es positivo, pero no es una victoria – respondió el doctor

Félix mientras tanto seguía en el Palacio Presidencial, Aún le quedaba una persona a la que interrogar, a la mano derecha del Presidente.

- Pase por favor – dijo Félix invitando entrar al despacho a Luis

Luis se sentó en el sofá y Félix de frente a él. Hacía mucho calor, y Luis no paraba de sudar.

- ¿Como es trabajar con el Presidente? - preguntó Félix
- Bueno, hay días buenos y días malos – respondió Luis
- ¿Y como es la relación del Presidente con su equipo? -
- Bueno, últimamente tensa, no todos están de acuerdo con las decisiones que este toma -
- ¿Puede usted especificar más eso? -
- Hace un mes el Presidente anunció que suprimiría algunos cargos, entre ellos el de algunos consejeros. Obviamente aunque aún no se conoce quienes serán, la decisión no ha sentado bien -
-¿Sabe si debido a esto alguien llegó a amenazar al Presidente? -
- No, lo desconozco -

Félix dio por terminado el interrogatorio. Ya tenía la información que quería. El Presidente mentía. Dijo que el gobierno que él manejaba se sostenía principalmente por la confianza y el buen ambiente que existía entre el Presidente y todo su equipo, pero la verdad era bien distinta.

Félix cogió su teléfono móvil y marcó un número.

- Inspector Lacueva. Quiero hacerle unas preguntas esta tarde – dijo Félix

Llegó la tarde, y Félix estaba en el despacho en los que estaba haciendo los interrogatorios cuando alguien desde el otro lado de la puerta golpeó con los nudillos.

- Pase por favor – respondió Félix

La puerta se abrió y apareció la esposa del Presidente. Por su cara se podía adivinar que no estaba muy conforme con que Félix le fuese a interrogar.

- Siéntese por favor – dijo Félix
- Será breve ¿no? - dijo ella
- Bueno, eso depende de usted -
- Pues si depende de mi, le aseguro que va a ser muy breve -
- ¿Como es el Presidente? -
- Un arrogante, egocéntrico y mujeriego. Alguien al que el puesto de Presidente le viene muy grande -
- Usted es conocedora de las infidelidades de su esposo. Dígame ¿Por que se lo permite? -
- Ser la esposa del Presidente da más poder que ser la esposa del pescadero -
- Pero no puede estar así toda la vida -
- ¿Usted cree? -
- ¿Como es la relación del Presidente con su equipo? -
- Horrorosa. Hay gente que lleva meses sin cobrar. A otros los quiere despedir. ¿Como quiere que sea la relación? -
- ¿Y la relación con su cuñada? -
- Sexual, simplemente sexual. El día que su hermano se entere que se está tirando a su esposa, aquí va a arder más personas que en Pompeya -
- ¿Donde está su hermano? -
- Por Asia. El Presidente le mandó unos cuantos meses a recorrer Asia para cerrar unos acuerdos comerciales. En realidad se lo quitó de en medio una temporada para poder tirarse a su cuñada con total libertad -
- ¿Sospecha de alguien que pudiese haber raptado a su hijo? -
- Inspector. ¿Usted cuando entró en la vieja caseta de madera estaba la puerta forzada? -
- No, la verdad es que no -
- Pues ya tiene usted la respuesta a su pregunta – respondió ella


domingo, 17 de febrero de 2019

Temporada 2 Capitulo 7: Cuando el sol brilla tras la tormenta


Félix estaba en el Palacio Presidencial. Había tomado la decisión de entrevistar por separado y en privado a cada una de las personas que había en palacio. La gran mayoría apenas aportaron ningún dato de interés.

- Pase por aquí – Dijo a la madre de Melodie mientras la invitaba a entrar en uno de los despachos de palacio donde estaba entrevistando a cada uno de los investigados – Siéntese en ese sillón si me hace el favor. -
La madre de Melodie se sentó en el sillón no muy conforme, entendía porque se la iba a investigar a ella.

- ¿Que relación tiene usted con el Presidente? - preguntó Félix
- ¿Que relación quiere que tenga? Es el hermano de mi marido – respondió ella
- ¿Donde estaba en el momento que desapareció Raimundo? -
- Leyendo un libro hasta que nos avisaron que la comida estaba lista y avisé a los niños para que entrasen a comer – respondió ella
- ¿Vio usted a Raimundo cuando llamó a los niños? -
- Si, estaba sentado en la arena. Melodie se levantó enseguida, Raimundo permaneció sentado, no le dí importancia porque a Raimundo siempre le costaba mas -
- ¿Que libro estaba usted leyendo cuando despareció Raimundo? -
- ¿Es importante? -
- Lo es, para mi lo es -
- El guardián entre el centeno de J.D. Salinger -
- En el momento de la desaparición de Raimundo ¿Vio usted algo extraño o a alguien extraño próximo a los niños? -
- No -
- De acuerdo, por el momento hemos terminado -

La madre de Melodie salió y Félix llamó al despacho a uno de los consejeros del Presidente.

- ¿Como es trabajar junto al Presidente? -
- Bueno, tiene carácter, pero un presidente sin carácter no es un buen presidente, si no lo tienes te comen -
- ¿Como es la relación del Presidente con su esposa? -
- Inexistente. El Presidente pasa más tiempo en camas de prostitutas y en la cama de su cuñada que en su propia cama con su esposa -
- ¿Con su cuñada? -`preguntó extrañado Félix
- Si, con su cuñada. Con esa bruja. Desde que ella llegó aquí todo esto está temblando y corre el riesgo de derrumbarse -
- ¿La esposa del Presidente sabe de esa relación? -
- Claro, su esposa conoce todas y cada una de las infidelidades de su esposo -
- ¿Y no dice nada? -
- ¿Y que puede decir? Es el Presidente. Compensa más mirar a otro lado y seguir junto a la persona más poderosa del país -

De pronto el teléfono móvil de Félix sonó, era Lourdes.

- ¿Si? - respondió Félix
- Ana empieza a responder al tratamiento. Hay esperanzas – dijo Lourdes desde el otro lado del teléfono.
- ¡Bien! - dijo Félix

domingo, 10 de febrero de 2019

Temporada 2 Capitulo 6: El dilema


En el salón presidencial todos estaban callados. El Presidente, sus consejeros, y Félix. Sobre la mesa, en una bolsa de plástico transparente, estaba el pantalón amarillo.

- Es de Raimundo. Es el pantalón que llevaba puesto cuando desapareció – dijo el Presidente
- El que secuestró al niño lo sacó del palacio por ahí – dijo uno de los consejeros
- Ademas de usted, ¿Quien más tiene acceso a esa caseta? - dijo Félix al Presidente
- Nadie, solo yo tengo llave de esa caseta – dijo el Presidente
- Queda usted detenido como sospechoso del secuestro de su hijo Raimundo - dijo Félix al Presidente
- No puede hacer eso, provocaría una crisis de Estado, y de momento no tiene pruebas solidas contra el Presidente – dijo uno de los consejeros
- ¡Joder!. Usted disimule, que nadie sospeche que está ocurriendo algo, y que ningún dato se filtre a la prensa, que nadie sepa del secuestro de su hijo, y mientras tanto, yo vigilaré todos y cada uno de los pasos que usted dé, no podré detenerlo por el momento, pero le aseguro que voy a ser su sombra cuando coma, cuando duerma, cuando cague y cuando folle – dijo Félix

Félix se marchó del palacio, cogió su coche y se dirigió al Hospital General. Allí, en la habitación 102 estaba Lourdes cuidando de Ana. De pronto entró Félix.

- ¿Como está? - preguntó Félix
- Igual. Ahora pasará el doctor a darnos el ultimo informe – respondió Lourdes
- Parece que el tiempo no pasa -
- Hay que tener paciencia. Puede durar días, meses o años -

De pronto entró el doctor acompañado de una enfermera. El doctor era de unos sesenta años, serio, con cara de pocos amigos. La enfermera era más seria aún.

- Buenos días. ¿Son ustedes los familiares de Ana López? - preguntó el doctor
- Si, lo somos - respondió Lourdes
- La situación es muy delicada. Ana de momento no está respondiendo al tratamiento. Los golpes en la cabeza fueron muy fuertes y crearon en su cerebro diversos coágulos, A eso hay que sumarle la gran cantidad de sangre que perdió con las heridas provocadas por el cuchillo. Las siguientes horas serán más que decisivas, si empieza a responder al tratamiento habrá esperanzas, si no responde en las próximas cuarenta y ocho horas deberán empezar a plantearse si desconectar las maquinas que la mantienen con vida y dejarla marchar – explicó el doctor.

Félix se marchó a casa, se tumbó en el sofá y vio un estúpido concurso en la televisión hasta que se quedó dormido. De pronto su teléfono móvil empezó a sonar.

- Inspector Lacueva ¿quien es? - dijo Félix
- Escúcheme bien, deje de meter sus narices donde no debe, puede ser que lo lamente su amiguita Ana y su hermana Lourdes. El hijo del Presidente no es asunto suyo. Piénselo bien, recapacite, seguro que no quiere que le pase nada a su amiga y su hermana – dijo una voz al otro lado del teléfono. Después colgó sin decir nada más.


domingo, 3 de febrero de 2019

Temporada 2 Capitulo 5: Secreto presidencial


Acaba de amanecer. El Presidente dormía con su esposa cuando de pronto Félix entró furioso en el dormitorio.

- Me mintió. Usted me mintió – gritó Félix
- ¿Pero que hace aquí? ¿Quien le ha dejado entrar? - dijo el Presidente
- Es usted un mentiroso -
- Recuerde que soy el Presidente -
- Y yo el policía que está intentando encontrar con vida a su hijo, así que no me toque los cojones, ni presidente ni hostias -

El Presidente se quedó mudo, nunca nadie se le había enfrentado de esa manera a la cara, y además Félix tenía razón, la vida su hijo corría peligro y solo él podía evitar la tragedia.

- ¿Por que no me dijo que había otra salida además de la entrada principal del palacio? - preguntó furioso Félix
- Es secreto presidencial - dijo el Presidente
- Es el pasadizo que usa mi marido para irse de putas – dijo la esposa del Presidente
- De puta madre ¿Hay algo más que no me haya contado y que deba saber? - preguntó Félix
- No, creo que no -
- La caseta queda precintada. A partir de ahora se va de putas por la puerta principal -
- No puede hacer eso – dijo el Presidente
- Si puedo, y de hecho lo estoy haciendo – respondió Félix

Félix salio del dormitorio del Presidente y se dirigió al dormitorio donde estaba Melodie.

- Mocosa mentirosa. No estabais jugando a los mamás y a los papás cuando desapareció tu primo, estabais jugando a la pelota – Dijo Félix mientras entraba en el dormitorio
- No me acuerdo – dijo Melodie

En ese momento entró la madre de Melodie, había escuchado los gritos desde su dormitorio.

- ¿Que ocurre cariño? ¿Y quien es usted? - dijo la madre de Melodie
- Mamá, este señor me está asustando. Tengo miedo – dijo Melodie
- Su hija me mintió – dijo Félix
- Tenga cuidado con lo que dice de mi hija ¿Quien es usted? -
- El policía que investiga la desaparición de Raimundo – dijo el Presidente que en ese momento había entrado en el dormitorio de Melodie
- Vaya, el que faltaba para la fiesta. Venga ¿Quien trae el whisky? - dijo irónicamente Félix

Félix salió al jardín, entró en la vieja caseta de madera, abrió la trampilla del suelo y se introdujo por el pasadizo con una linterna frontal en la cabeza. Dentro había mucha humedad, mucho calor y un olor fuerte a tierra. Las raíces de los arboles de la superficie asomaban por las paredes del pasadizo como queriendo dar la bienvenida a Félix. De pronto, Félix vio enganchado de una de las raíces una tela amarilla. Lo cogió y al extenderla vio que era un pantalón corto de niño.


domingo, 27 de enero de 2019

Temporada 2 Capitulo 4: La guarida del oso


El olor era espeso, El olor en los hospitales siempre es igual, una mezcla de enfermedad y de medicinas varias. Incluso hay olor a muerte, porque a decir verdad, los hospitales son esos lugares donde más muere la gente en tan poco metros cuadrados cada día. En la habitación 102 estaba Ana, conectada a un respirador intentando sobrevivir como podía. A un lado de la cama, agarrando su mano para que estuviese más tranquila, si es que dentro del estado de coma se puede tener la conciencia de estar tranquilo o no, estaba Félix. Por su mejilla corría una lágrima en silencio. De pronto entró Lourdes.

- Te traigo café – dijo Lourdes
- Gracias - dijo Félix mientras agarraba un vaso de cartón con el café en su interior
- ¿Que dicen los médicos? - preguntó Félix
- Que hay que esperar. No dicen nada, solo que hay que esperar. Con las puñaladas perdió mucha sangre,y los golpes fueron fatales, especialmente los que fueron en la cabeza -
- Si no sale de esta yo me muero -
- Saldrá Félix, saldrá -

El día fue cayendo y ya por la tarde Félix estaba de nuevo en el Palacio presidencial. El jardinero había acudido a la llamada de este.

- ¿Desde cuando trabajas para el Presidente? - preguntó Félix al jardinero
- Desde hace tres años, los mismo que lleva el Presidente en el gobierno -
- ¿Que tal es la relación con Raimundo? -
- Es el hijo del Presidente, ¿que relación quiere que tenga? -
- El día de su desaparición le dijo algo a Raimundo y a su prima -
- Si, que se fuesen a jugar a otro sitio, estaban jugando con una pelota e iban a romper todas las flores que acaba de plantar -
- ¿Una pelota? -
- Si, una pelota. Aquella que está junto a esa caseta de madera – dijo el jardinero señalando una vieja caseta de madera en mitad del jardín
- ¿Que hay en esa caseta? -
- No lo sé, es la caseta del Presidente, donde suele esconderse cuando está agobiado, supongo que tendrá una televisión, libros, revistas o cualquier otra cosa -

Félix se quedó pensativo, por fin había descubierto por donde empezar, por la vieja caseta de madera.

Cayó la noche y Félix había hecho que disimuladamente permaneciese a esas horas en palacio. Empezó a dar una vuelta por el jardín en mitad de la oscuridad. Se acercó a la caseta de madera y disimuladamente forzó la puerta. Entró dentro y se encontró un sillón, una cama, una televisión, una estantería con libros y fotos. De pronto notó como si el suelo estuviese hueco. Miró a sus pies y vio una trampilla. La levantó y se encontró un pasadizo escavado en la tierra.


domingo, 20 de enero de 2019

Temporada 2 Capitulo 3: Ni un paso en falso


Félix se acercaba lentamente a la puerta del Palacio Presidencial. Paró el coche y a una cámara enseñó la acreditación. Las puertas empezaron a abrirse. Una vez dentro se acercó hasta la entrada del palacio, y de pronto salió el Presidente a recibirlo.

- Bienvenido – dijo el Presidente mientras les estrechaba la mano
- Gracias – respondió tímidamente Félix
- Pasemos dentro, enseguida mi equipo y yo le explicaremos todos los detalles – dijo el Presidente

Recorrieron varios pasillos hasta llegar al despacho presidencial. Allí había cuatro personas sentadas en sus respectivos sillones de cuero negro. Saludaron a Félix y todos se sentaron.

- Apenas sabemos nada. Raimundo estaba jugando con su prima en el jardín, llamamos a ambos para comer, y su prima entró enseguida, Raimundo iba detrás, más lento, pero nunca llegó a entrar, desde entonces no se sabe nada de él – dijo el Presidente
- ¿Sabe de alguien de su entorno con el que haya tenido problemas anteriormente? - preguntó Félix
- No. Aunque no termine de creérselo si por algo destaca mi equipo es por lo bien que nos llevamos todos, tenemos una confianza y una complicidad que está haciendo posible que este gobierno funcione a la perfección – dijo el Presidente
- Ademas de la puerta principal y la puerta trasera, ¿hay algún acceso más al palacio? -
- Hay una puerta en cada lateral del mismo -
- ¿Y en el jardín hay alguna puerta que te lleve al exterior sin contar con la entrada principal -
- No, ninguna -
- Me gustaría hablar con la prima -

Félix salió al jardín y se acercó la prima de Raimundo, que estaba jugando con una muñeca.

- Hola, soy la persona que está buscando a tu primo. ¿Como te llamas? - pregunto Félix
- Me llamo Melodie -
- Que muñeca más bonita tienes -
- Me la regaló Raimundo -
- ¿Me la dejas? -
- No, es mía. Las muñecas son para las niñas, los niños no juegan con muñecas - respondió Melodie
- ¿Y entonces a que jugabas con Raimundo? - preguntó Félix
- A las mamás y a los papás -
- ¿El día que tu primito desapareció, estaba jugando contigo ¿verdad? -
- Si. Estuvimos toda la mañana jugando -
- ¿Y que ocurrió? -
- Mi mamá nos gritó para ir a comer. Raimundo siempre tardaba, así que yo lo dejé ahí pensando que ya vendría. No vino -
- ¿Y mientras jugabais alguien habló con vosotros? -
- Si, el jardinero. Nos dijo que nos fuésemos a otro lado a jugar -

Félix entró en el palacio y preguntó al Presidente donde estaba el jardinero. El Presidente respondió que se había cogido unos días libres y que no volvería hasta quince días después.

- Necesito que lo localicéis, que lo hagáis venir aquí, me da lo mismo si está de viaje, si son sus días libres o si está en una caja de madera en un tanatorio, lo quiero aquí – dijo Félix enfadado


domingo, 13 de enero de 2019

Temporada 2 Capitulo 2: Volver a empezar


Félix llegó al Hospital General junto con Lourdes. Allí, en una cama, entubada, con un respirador artificial, en coma, con un montón de cables que la conectaban a maquinas, estaba Ana, sin sentir, sin padecer, inerte, viva porque las maquinas la mantenían con vida, viva porque su hija consiguió llamar rápidamente a emergencias, viva porque aunque había perdido mucha sangre, no era suficiente para que su delicado corazón dejase de latir.

- Voy a matar a ese hijo de puta – dijo con rabia Félix
- No te preocupes por eso, ya está muerto. Pensó que Ana estaba muerta y se ahorco en la cocina de ella – respondió Lourdes

Félix no pudo resistirlo y se marchó de la habitación. Salió a la calle, buscó un taxi, y de camino a casa se echó a llorar como si fuese un niño pequeño. Félix nunca lloraba, siempre intentaba mostrar la imagen de tipo duro, pero esta vez era diferente, el cariño y la unión que había creado con Ana era demasiado grande.

Llegó a casa, buscó por todos los muebles hasta que encontró una vieja botella de ron que tenía guardada y que se había traído de un viaje a Cuba. A Félix ya le daba lo mismo que hubiese dejado el alcohol, no lo soportaba, necesitaba pagar su ira y su dolor con algo, y el ron era una buena alternativa. Félix se emborrachó hasta caer desfallecido sobre un sofá que tenía dentro de su cocina. Cayó la noche y Félix no se había movido de allí. Pasaron las horas y el sol brillante pero tímido empezó a asomarse por los grandes ventanales del apartamento de Félix. De pronto su teléfono móvil empezó a sonar. Félix con la resaca apenas acertaba a encontrar el télefono. Por fin lo cogió.

- Inspector Lacueva ¿Quien es? - dijo Félix
- Soy el Inspector jefe De Rodrigo. Le tengo asignado un caso – respondió una voz al otro lado del teléfono
- ¿De que se trata? - preguntó Félix
- Un niño ha sido secuestrado -
- ¿Un puto niño? - preguntó Félix - ¿Me vais a asignar el secuestro de un puto niño? -
- Es el hijo del presidente -

Félix enmudeció, acaba de comprender la importancia, la gravedad del asunto, acaba de comprender que ese niño no era un simple puto niño.

A Félix nunca le gustaron los niños, eran irritantes, protestones e insensatos. Los detestaba. Si por él fuese, la humanidad se hubiese extinguido hace ya muchos años.

Félix llegó a la comisaria, y el Inspector jefe De Rodrigo le explicó todo lo que se sabía del caso.

- El niño estaba en el palacio presidencial jugando. Cuando llegó la hora de comer, el niño no aparecía. Se lo había tragado la tierra – dijo De Rodrigo
- Por lo tanto, la persona que se lo llevó era alguien del equipo del presidente – dijo Félix
- Así es. Tienes a tu disposición una tarjeta que te acredita la entrada y salida del palacio presidencial todas las veces que te sean necesarias -
- ¿Como se llama el niño y que edad tiene? -
- Raimundo y tiene 5 años – respondió De Rodrigo


Temporada 2 Capitulo 18: Nunca me olvides

Félix estaba cansado, muy cansado, la noche había sido larga, pero fructífera. Por fin tenía la localización del almacén donde se guardaba...